Escuche a su Cuerpo...

Regularmente hacemos a nuestro vehículo un cambio de aceite, una rotación de las llantas, por lo menos un lavado cada semana, etc. A nuestra casa también le hacemos sus cariñitos, le invertimos el cambio del piso, la nevera más grande, el televisor, o incluso el cable.

Pero, a quien produce el dinero para todo eso y mucho más, nunca o casi nunca le damos la importancia que merece: "Nuestra Salud". Siempre es lo último en lo que pensamos, siempre le aplazamos sus necesidades. A veces cuando estamos en disponibilidad de invertir en el las piezas son muy costosas o no se consiguen. Lo invito a darle orden a su vida... ¡Primero lo primero!

El cuerpo está diseñado para superar algunos abusos, algunos ataques de enfermedades oportunistas, cambios bruscos de temperaturas y hasta algún tipo de maltrato. Incluso sin demandar mayores atenciones, pero cuando realmente ya no puede soportar o acumular tanta carga tóxica, el pide ayuda por medio de avisos muy sencillos que podemos ver (signos) o sentir (síntomas).   

El cuerpo avisa cuando:

Siente nauseas, comezón en el cuerpo, inflamación abdominal y/o gases, inflamación en pies, mucho o poco apetito, mucho o poco deseo de dormir, adormecimiento en manos o piernas, alteración visual, mal carácter, impotencia sexual, depresión, etc.

El cuerpo grita cuando:

Tiene mareos, dolor, vómito, fiebre, diarrea, etc. Nos evitaríamos grandes problemas, enfermedades y mucho que lamentar, cuando le hacemos un buen mantenimiento. Por lo menos cada seis meses deberíamos hacerle una desintoxicación. Pero recuerde algo muy importante, cada persona debe tener su tratamiento según las necesidades de su organismo.







 


 




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